¡Hemos comido mejor de lo que esperábamos! Así se despiden del padre del novio los guasones en las bodas. Sin aquella ironía burlona homenajeo a sus creadores diciendo que la mesa Esoteric da bastante más de lo que esperaba.
Cuando me siento a oír música suelo escuchar entera la obra elegida, por ese motivo son pocas las piezas escuchadas con esta nueva mesa, pero todas ellas me han transmitido una nueva y emocionante sensación, como si antes la música fuera de juguete y ahora apareciera real en ese sonido tan definido y directo de cada instrumento focalizado con precisión en la escena sonora, y por esas notas de silencio que “suenan” ahora espléndidas en la longitud exacta medida por el intérprete; todo ello se traduce en una expresión musical y en una proximidad a la orquesta como no la había experimentado anteriormente fuera del vivo en el auditorio.
Esas explosiones orquestales en el concierto para piano nº 1 de Tchaikovskio el movimiento final en la Fantasía para piano, coro y orquesta de Beethoven; sonando al mismo tiempo la orquesta completa, el coro, las voces solistas y el piano ahora no saturan el oído, incluso con volumen más alto, porque no se emborrona la imagen sonora. La Sutherland, Pablo Elvira, Stamm, Plishka y Gilmore interpretando, a la vez, partituras diferentes acompañados por la orquesta en Lucia de Lammermoor y se identifican las cinco voces; parece que lo escucho sentado en el muro del foso, a la espalda del director de la orquesta. Ahí Chopin tan calidamente interpretado por Rubinstein al piano; ahora se aprecian matices, antes desapercibidos, que realzan el mérito de la interpretación y hacen creer que el piano suena casi bien. Con el Jazz, el efecto de la mesa no ha resultado menos espectacular. Ahí la banda de Duke Ellington, tan próxima como si el refresco del trompetista compartiera mesa con mi bebida.
Asombra más aún el efecto de esta mesa en el sonido porque ambas etapas de potencia, que no caben en la mesa, descansan sobre el suelo. (Estoy pensando en encargar una mesa Esoteric especial, a la medida, para instalarlas)
Diría que la mesa Esoteric se constituye por derecho propio en accesorio esencial para el aficionado a la música interesado en la interpretación musical y/o sensible a la calidad del sonido.
J.S. Las Palmas de Gran Canaria